Alcoy en el tiempo: el Tossal, el Puente de Penáguila y la memoria industrial de la ciudad
Recuperamos en el Hotel Reconquista de Alcoy nuestra sección “Alcoy en el tiempo”, un espacio para mirar fotografías antiguas de nuestra ciudad y descubrir todo lo que cuentan sus calles, sus edificios y sus paisajes.
En esta ocasión viajamos hasta una zona especialmente ligada a la historia de Alcoy: el Tossal, con el Puente de Penáguila, la Escuela Industrial y las antiguas fábricas que se levantaron junto a los cursos de agua.
Una imagen que, a primera vista, puede parecer simplemente una fotografía de otro tiempo, pero que permite reconocer algunos de los elementos que explican por qué Alcoy llegó a convertirse en una de las grandes ciudades industriales valencianas.
El Tossal, una salida histórica de Alcoy
El Tossal no es un barrio cualquiera dentro de la historia de Alcoy. Su ubicación estuvo tradicionalmente vinculada a una de las salidas de la ciudad hacia Penáguila y la Vila Joiosa, y su crecimiento estuvo estrechamente relacionado con la actividad industrial.
Durante siglos, la orografía y el agua condicionaron la forma de crecer de Alcoy. Los ríos y barrancos no eran únicamente elementos del paisaje: constituían una auténtica fuente de energía para molinos, batanes y posteriormente fábricas.
En esta zona se desarrolló una importante actividad manufacturera relacionada principalmente con el sector textil y papelero, aprovechando la fuerza hidráulica de los cursos de agua.
Por eso, cuando observamos fotografías antiguas del Tossal, no debemos imaginar un paisaje separado de la industria. Las viviendas, los caminos, los puentes y las fábricas formaban parte de un mismo escenario urbano.
El Puente de Penáguila, mucho más que un puente
Uno de los protagonistas de la fotografía es el Puente de Penáguila, una construcción estrechamente relacionada con la evolución histórica de este sector de Alcoy.
Su importancia no se explica solamente por permitir cruzar el río Molinar. Durante mucho tiempo fue una vía fundamental de comunicación y también tuvo un papel relacionado con el transporte de personas y mercancías.
El puente permitía conectar la población con el camino de Penáguila y, al mismo tiempo, facilitaba la comunicación con las industrias situadas en las zonas próximas al cauce.
En 1712 se documenta una reconstrucción del puente vinculada a la necesidad de mejorar las comunicaciones y el transporte de las manufacturas alcoyanas. El puente que conocemos actualmente conserva elementos constructivos que recuerdan ese pasado.
Antes de que el paisaje urbano de Alcoy incorporara grandes estructuras como el Viaducto de Canalejas, este tipo de pasos eran fundamentales para salvar una orografía especialmente complicada.
Y es que en Alcoy los puentes nunca han sido únicamente infraestructuras. Han sido también piezas esenciales para conectar barrios, industrias y caminos.
La Escuela Industrial: formación para una ciudad industrial
Otro de los grandes elementos que aparecen en este entorno es la Escuela Industrial de Alcoy, cuya historia está directamente relacionada con la vocación industrial de la ciudad.
El edificio comenzó a construirse en 1923 sobre unos terrenos que anteriormente habían estado vinculados a la Real Fábrica de Paños. Las obras se prolongaron durante años y el edificio quedó terminado en 1936.
Su ubicación tampoco fue casual.
Alcoy necesitaba formar a técnicos y profesionales capaces de trabajar con las nuevas tecnologías y procesos industriales que estaban transformando la ciudad. La enseñanza técnica ya tenía una larga tradición en Alcoy, con iniciativas que se remontaban al siglo XIX.
La Escuela Industrial representa, por tanto, una idea fundamental: la industria no solo necesitaba fábricas, también necesitaba conocimiento.
El edificio, de carácter clasicista y con elementos interiores de influencia art déco, terminó convirtiéndose en uno de los referentes arquitectónicos y educativos de la ciudad.
Desde su entorno, además, se disfruta de una de esas perspectivas que permiten comprender la particular geografía alcoyana: montañas, barrancos, edificios y antiguas zonas industriales integrados en un mismo paisaje.
Las fábricas junto al río
Si hay algo que define la historia de Alcoy es la estrecha relación entre agua e industria.
Mucho antes de la llegada de la electricidad, los cursos de agua proporcionaban la energía necesaria para mover molinos y diferentes mecanismos utilizados en los procesos de fabricación.
En los alrededores del Tossal y los Molins se fueron concentrando diferentes instalaciones industriales. Algunas de las construcciones que todavía podemos identificar son el resultado de un proceso iniciado siglos atrás, cuando los primeros establecimientos manufactureros aprovechaban directamente la energía hidráulica.
Con el tiempo llegaron nuevas tecnologías. La fuerza del agua convivió con las máquinas de vapor y, posteriormente, con la electricidad.
Las fábricas fueron creciendo y transformándose, dejando un paisaje industrial muy particular: grandes edificios fabriles, chimeneas, canales, puentes y caminos adaptados a una ciudad que tuvo que aprender a crecer entre barrancos y montañas.
Hoy muchas de aquellas fábricas han cambiado de uso o han desaparecido, pero su presencia continúa siendo fundamental para entender el Alcoy que conocemos.
Una fotografía que cuenta muchas historias
Precisamente por eso nos gusta recuperar fotografías antiguas como esta.
Una imagen del Tossal no muestra únicamente cómo era Alcoy hace décadas. También permite descubrir cómo se comunicaba la ciudad, dónde trabajaban sus habitantes, cómo se aprovechaban los ríos y por qué determinados edificios terminaron convirtiéndose en símbolos de nuestra historia.
El Puente de Penáguila habla de comunicación.
La Escuela Industrial habla de conocimiento y formación.
Las fábricas junto al río hablan de trabajo, innovación e industria.
Y el propio Tossal habla de una ciudad que tuvo que adaptarse a una geografía complicada y que encontró precisamente en ella parte de las condiciones que impulsaron su desarrollo industrial.
Alcoy, una ciudad para descubrir también mirando atrás
Desde el Hotel Reconquista nos gusta recordar que conocer Alcoy no consiste únicamente en visitar sus monumentos más conocidos.
También significa detenerse ante una antigua fábrica, cruzar uno de sus puentes, caminar por sus barrios históricos o contemplar una fotografía antigua e intentar reconocer el paisaje que tenemos delante.
Porque detrás de cada rincón hay una parte de la historia de la ciudad.
Y fotografías como la del Tossal, el Puente de Penáguila y la Escuela Industrial nos permiten recuperar esa memoria y compartirla con quienes viven en Alcoy y con quienes nos visitan.
Alcoy cambia con el tiempo, pero algunas de sus historias permanecen.
Seguiremos recuperándolas en nuestra sección “Alcoy en el tiempo”.

